Inteligencia Artificial y sus peligros

Laboratorio del Futuro |

Dr. Ricardo Petrissans Aguilar.

Hay una frase que los verificadores de datos repiten como un mantra: «ver para creer». En 2026, esa frase ha muerto.

La UNESCO lo advirtió en marzo: «Si comparamos deepfakes producidos hace un año con los de hoy, 2026, los detalles gracias a los cuales podíamos detectarlos van desapareciendo». Sombras, imperfecciones en el parpadeo, inconsistencias en la iluminación —las señales que antes delataban un video falso— han sido pulidas por modelos generativos que aprenden precisamente de los intentos de detección.

El resultado es un ecosistema donde lo falso y lo verdadero son indistinguibles. La UNESCO ha sido clara: la IA generativa «no está hecha» para la verdad. Sus modelos no tienen compromiso con la veracidad; tienen compromiso con la coherencia estadística. Generan lo que parece plausible, no lo que es real. Y en un entorno informativo saturado, lo plausible es suficiente para manipular.

Los ejemplos se multiplican. En Australia, una red de más de 200 páginas de Facebook vinculada a una operación de influencia extranjera ha estado difundiendo deepfakes de políticos australianos, incluido el primer ministro Anthony Albanese. En Colombia, al menos doce videos manipulados con IA circularon antes de la segunda vuelta presidencial, atribuyendo falsamente mensajes al candidato Iván Cepeda. En Hungría, un video falso que parecía mostrar la ejecución de un soldado húngaro fue difundido por las cuentas oficiales del partido Fidesz del primer ministro Viktor Orbán antes de las elecciones de abril.

La UNESCO ha reiterado que la desinformación, los discursos de odio y la manipulación digital representan amenazas directas para la conversación democrática y para el ejercicio de los derechos fundamentales. «La conversación democrática está bajo una presión sin precedentes», advirtió la organización. Sin información verificada, sin diálogo abierto y sin pluralidad de voces, la democracia no puede sostenerse.

Las propuestas existen: procedencia criptográfica de contenido, marcas de agua digitales, alfabetización mediática. China exige desde septiembre de 2025 que todo contenido generado por IA se identifique con marcas visibles o técnicas. La Unión Europea prohibirá los deepfakes sexuales no consentidos a partir de diciembre de 2026. Pero la brecha entre la regulación y la realidad se ensancha cada día. Y mientras tanto, la confianza —el pegamento que mantiene unidas a las sociedades democráticas— se erosiona un video falso a la vez.

Evaluación de riesgo

HorizonteRiesgoNivel
Cortísimo plazo (2026-2028)Sistemas que mienten, manipulan o eluden evaluaciones de seguridadCrítico
Corto plazo (2028-2031)Desarrollo de sistemas con capacidades sobrehumanas sin protocolos de alineación verificablesExtremo
Mediano plazo (2031-2036)Pérdida permanente del control humano sobre una superinteligencia no alineadaCatastrófico