Una arquitectura institucional para la era digital: la Comisión Interdicasterial y el Rome Call

Globalización | Política | Teología y Tecnología

8 May, 2026

8 May, 2026

La encíclica Magnifica Humanitas no es el único hito del Vaticano en su aproximación a la inteligencia artificial. Antes y después del documento, la Santa Sede ha venido construyendo una arquitectura institucional que permite traducir los principios éticos en acciones concretas y coordinadas. Esta arquitectura tiene dos pilares fundamentales: el Rome Call for AI Ethics y la recién creada Comisión Interdicasterial sobre Inteligencia Artificial.

El Rome Call for AI Ethics es un documento concebido y promovido por la Pontificia Academia para la Vida, y posteriormente por la RenAIssance Foundation —una fundación establecida por el Papa Francisco el 12 de abril de 2021 con personalidad jurídica canónica pública, con sede en el Estado de la Ciudad del Vaticano—. La idea detrás del Rome Call es fomentar un sentido de responsabilidad compartida entre organizaciones internacionales, gobiernos, instituciones y el sector privado para crear un futuro en el que cada individuo pueda beneficiarse de los avances tecnológicos, y en el que el progreso tecnológico garantice que se respete la dignidad de cada persona y de nuestra casa común. Al invertir en una nueva «algorethics» —la ética en el diseño de los algoritmos—, los signatarios se comprometen a seguir principios de transparencia, inclusión, responsabilidad, imparcialidad, fiabilidad, seguridad y privacidad.

El documento fue firmado por primera vez el 28 de febrero de 2020. Desde entonces, se han sumado actores tecnológicos globales de primer nivel. Microsoft e IBM fueron los primeros signatarios industriales. Cisco firmó el 28 de mayo de 2026; su presidente y CEO, Chuck Robbins, declaró: «La IA está cambiando fundamentalmente nuestro mundo —presentando vastas oportunidades, pero también nuevos desafíos. […] Los principios del Rome Call se alinean con la creencia fundamental de Cisco de que la tecnología debe construirse sobre una base de confianza al más alto nivel para poder impulsar un futuro inclusivo para todos». Qualcomm se unió en junio de 2025; su presidente y CEO, Cristiano Amon, afirmó: «Qualcomm se siente honrado de unirse al Rome Call for AI Ethics, reforzando nuestro compromiso de desarrollar tecnologías de IA fiables y seguras que contribuyan al desarrollo humano y al bien común».

El arzobispo Vincenzo Paglia, presidente de la Pontificia Academia para la Vida y de la RenAIssance Foundation, ha subrayado: «Cuando en 2020, por primera vez, propusimos a la atención del mundo la necesidad y urgencia de un llamamiento a la algorethics, comprendimos inmediatamente que el momento era propicio».

Pero el Rome Call no es solo un documento para la industria tecnológica. El 10 de enero de 2023, en el Vaticano, se celebró el evento «AI Ethics: an Abrahamic commitment to the Rome Call» , que reunió a representantes religiosos de las tres religiones abrahámicas. Firmaron el documento el rabino Eliezer Simcha Weiss, miembro del Consejo del Gran Rabinato de Israel, y el sheij Al Mahfoudh bin Bayyah, secretario general del Foro de Paz de Abu Dhabi. El arzobispo Paglia declaró entonces: «Nos hemos reunido con nuestros hermanos judíos y musulmanes en un evento de gran importancia para llamar al mundo a pensar y actuar en nombre de la fraternidad y la paz —incluso en el campo de la tecnología».

El 9 y 10 de julio de 2024, en el Parque Conmemorativo de la Paz de Hiroshima, se celebró el evento histórico «AI Ethics for Peace» . Once religiones del mundo —cristianismo, judaísmo, islam, budismo, hinduismo, zoroastrismo, fe bahá’í y otras—, dieciséis nuevos signatarios, trece naciones representadas y más de 150 participantes se dieron cita en el evocador escenario de Hiroshima. El Papa Francisco saludó el evento con un mensaje en el que afirmaba: «Reconocer la contribución de las riquezas culturales de los pueblos y las religiones en la regulación de la inteligencia artificial es clave para el éxito de su compromiso con la gestión sabia de la innovación tecnológica».

El segundo pilar de la arquitectura institucional vaticana es la Comisión Interdicasterial sobre Inteligencia Artificial, creada el 16 de mayo de 2026 mediante un Rescriptum ex Audientia Sanctissimi del Papa León XIV. La decisión fue adoptada tras considerar tres factores: «el desarrollo en las últimas décadas del fenómeno de la inteligencia artificial y las aceleraciones más recientes en su uso generalizado; sus efectos potenciales sobre el ser humano y sobre la humanidad en su conjunto; y la preocupación de la Iglesia por la dignidad de todo ser humano, especialmente en relación con su desarrollo integral».

La Comisión está compuesta por representantes de siete instituciones vaticanas: el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral (que actúa como coordinador durante el primer año), el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el Dicasterio para la Cultura y la Educación, el Dicasterio para la Comunicación, la Pontificia Academia para la Vida, la Pontificia Academia de las Ciencias y la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales. El coordinamiento se otorga «por un año, eventualmente renovable», y «en lo sucesivo, el Romano Pontífice confiará el coordinamiento a una de las Instituciones participantes, siempre por el período de un año». Este sistema de coordinación rotatoria garantiza que las distintas perspectivas —doctrinal, cultural, comunicativa, académica— tengan un peso equilibrado en el tiempo.

Según el rescripto, «corresponde a la institución coordinadora facilitar la colaboración y el intercambio entre los miembros del grupo de información relativa a las actividades y proyectos relacionados con la Inteligencia Artificial, incluidas las políticas de su uso dentro de la Santa Sede, promoviendo el diálogo, la comunión y la participación».

El cardenal Michael Czerny S.J., prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, calificó la institución como «un verdadero signo de esperanza, destinado a ayudar a la Curia Romana a afrontar los desafíos de la Inteligencia Artificial, tanto a nivel interno como para toda la Iglesia y el mundo entero». Recordó que la Constitución Apostólica Praedicate Evangelium exhorta a estudiar «los problemas más graves del tiempo actual, con el fin de promover la acción pastoral de la Iglesia de manera más adecuada, coordinada y eficaz».

La creación de esta comisión supone un hito institucional. Durante más de una década, diversos oficios de la Curia Romana y distintas academias pontificias habían abordado aspectos específicos de la IA en conferencias y textos, pero la atención del Vaticano al tema nunca había sido coordinada oficialmente. Con este decreto, el Papa León XIV ha dado el importante paso de coordinar estos diversos esfuerzos e integrarlos bajo una única comisión interdicasterial.

La Comisión tiene ante sí un ambicioso programa de trabajo. Durante su primer año deberá facilitar el intercambio de información entre las distintas instituciones vaticanas sobre actividades y proyectos relacionados con la IA, desarrollar políticas para el uso de la IA dentro de la Santa Sede, y promover el diálogo, la comunión y la participación entre los distintos actores eclesiales y con la sociedad.

El Rome Call y la Comisión Interdicasterial son, pues, las dos caras de la misma moneda: una iniciativa de diálogo con el mundo exterior y un instrumento de coordinación interna. Juntos, constituyen la respuesta institucional del Vaticano a los desafíos planteados por la IA, una respuesta que combina la autoridad moral de la tradición cristiana con la capacidad de convocar a actores diversos en torno a principios éticos compartidos.

Autor: Equipo de Investigación del Laboratorio del Futuro

Autor: Equipo de Investigación del Laboratorio del Futuro

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